miércoles, 1 de agosto de 2007

De Humanos sólo nos queda la H

Me bajé del taxi justo en un servicentro que está a dos cuadras de mi departamento... Con el bolso en la espalda, la cartera bajo el brazo, el cansancio a cuestas, sólo me animaba a llegar pronto a mi hogar, sumida en un frío que me calaba los huesos. Pero antes quería comer algo..... Entré en ese lugar en que a todo el mundo le dicen: Buenas tarde bienvenido a....!!!. Al principio suena bien, pero cuando uno se da cuenta que es una frase estandarizada, respondes un gracias de la misma manera. Pedí lo de siempre, anhelaba una coca zero bien helada. Tengo esa costumbre desde chika: beber algo bien helado cuando hace mucho frío. Taccccc!!! De repente rebobiné las imágenes. Me bajé del taxi cargando con dificultad mi bolso, en eso una cara amable, unas cinco décadas más que yo me abrió la puerta, con una sonrisa que no se borraba con nada.
¿Algo más me preguntó la cajera?. Si por favor un té..... Una vez con mi comida en la mano, el bolso en la espalda, la cartera bajo el brazo y con más ansias de llegar a mi casa, nuevamente (pero esta vez de regreso) aquella señora me abrió la puerta. Me detuve frente a ella y le entregué el té. Tome le dije, sirvaselo calentito, ahi tiene azúcar. Que tenga una buena noche. Fue algo extraño, pero no por el gesto, sino por la sensación de alegría que me inundó compartir ese vaso de agua caliente con ella. Una vez emprendida la marcha noté que alguien me seguía, acortando camino hacia mi. En eso me detuvo un hombre de mi edad: ¡Personas como tú ya no existen!. Lo miré y le sonreí, en ese instante me di cuenta que nunca existió la intención de que alguien me viera hacerlo, jamás he sido del tipo, pero me quedé pegada por un buen rato pensando en sus palabras......De Humanos sólo nos queda la H.

3 comentarios:

Mariely Mardones dijo...

Qué agradable encontrar este espacio donde salen las ideas que mi amiga, tiene en su corazón y en su guata. Siempre he insistido en que los seres humanos debemos tener estos lugares donde podamos sacar lo que nos preocupa, lo que sentimos y lo que observamos. Y ¿por qué la idea de hacerlo público?, cosa que mucha gente me ha preguntado. Básicamente porque en nuestros peores estados y momentos, salen textos realmente hermosos; como éste.

Me da un gusto enorme lo que cuentas, porque sé que no es ficción y porque esa señora la vimos antes, y juntas. Recuerdo perfecto el día, e incluso los temas que hablamos mirándola a ella. Siento que el acercamiento que diste es una señal...de qué??? no tengo idea, pero siento que se viene un cambio.

Un abrazo gigante, te echo de menos.

osmarse dijo...

Siempre es una bendicion para uno poder realizar estos gestos, que son desinteresados, e incluso inconcientes.
Bueno es también que alguien nos diga y felicite cuando actuamos bien. Es asi como podemos darnos cuenta, lo internalizamos, lo celebramos y de este modo nos invita a seguir realizandolo.
Quizás el hombre de tu edad hizo lo mismo contigo, sin que ninguno se diera cuenta.
=)

Andreita dijo...

Aichs... como comentar un post como este... sé del gran corazón que tienes, de esa nobleza que te rodea, que te impregna entera... nunca se puede esperar menos de ti...
Cariños linda y (re) bienvenida!