A días de cumplir 26 años es necesaria una introspección.
El fin de semana conversaba con mi papá acerca de la ética, teniendo como fundamento los apuntes de su diplomado en Gerencia Pública....
Fue un diálogo muy fluido y enriquecedor que nos plantea tres esferas en torno a cómo sintonizar aquello que pensamos, creemos y ponemos en circulación, lo cual se traduce en: la consecuencia.
Este año creo que he sido más consecuente que otros y se debe básicamente al esfuerzo personal de trabajar las emociones, desbordándome cuando es preciso y aplicando esa vuelta de tornillo en los momentos de tristeza, decepción, etc etc.
Se puede ser feliz, pero como dice mi papá: la felicidad se construye, implica un esfuerzo adicional y no es algo que perdure en el tiempo. Por lo mismo, intento minimizar los inconvenientes.
Este sábado me tocó trabajar. Semana bastante agotadora.
Con unas ganas enormes de refugiarme en la playa partí después de almuerzo a Viña y PLOP. Ocurrió lo que sólo a la Caro le pasa más seguido que de costumbre: olvidar algo fundamental que rompe el panorama del minuto; en este caso puntual olvidé mis llaves de la casa de Viña en el departamento (Santiago).
Me bajé en Curacaví para regresar por ellas y nuevamente tuve que repetir el viaje.
Pero saben aprendí en qué momentos proyectar mis energías y en este sentido, me fui en el bus y en el metro pensando lo siguiente: vas a llegar luego y así fue.
En la noche me junte con dos de mis mejores amigas: Mardu y Darcy, fuimos a la Piedra Feliz y lo pasamos súper bien. Bailamos como diría una abuelita: "como en nuestra mejor época" y en ese minuto comprendí que debía disfrutar a concho ese instante, sin pensar lo que me tocaría vivir después.
Así llegó el domingo, la conversación con una de las personas que más admiro en el mundo: mi papá y con ello tb mi hijo: Chocolate (notebook) regalo de mis papás. Como cabra chika lloré cuando me contó en el auto, tanto así que la emoción embargó a don Claudio y lloró conmigo.
Lo más lindo fue decir: gracias papá y mamá por esto que más allá de ser un objeto material es una herramienta para mi progreso personal y profesional, gracias por el esfuerzo y más aún por estar ahi siempre conmigo.
El fin de semana conversaba con mi papá acerca de la ética, teniendo como fundamento los apuntes de su diplomado en Gerencia Pública....
Fue un diálogo muy fluido y enriquecedor que nos plantea tres esferas en torno a cómo sintonizar aquello que pensamos, creemos y ponemos en circulación, lo cual se traduce en: la consecuencia.
Este año creo que he sido más consecuente que otros y se debe básicamente al esfuerzo personal de trabajar las emociones, desbordándome cuando es preciso y aplicando esa vuelta de tornillo en los momentos de tristeza, decepción, etc etc.
Se puede ser feliz, pero como dice mi papá: la felicidad se construye, implica un esfuerzo adicional y no es algo que perdure en el tiempo. Por lo mismo, intento minimizar los inconvenientes.
Este sábado me tocó trabajar. Semana bastante agotadora.
Con unas ganas enormes de refugiarme en la playa partí después de almuerzo a Viña y PLOP. Ocurrió lo que sólo a la Caro le pasa más seguido que de costumbre: olvidar algo fundamental que rompe el panorama del minuto; en este caso puntual olvidé mis llaves de la casa de Viña en el departamento (Santiago).
Me bajé en Curacaví para regresar por ellas y nuevamente tuve que repetir el viaje.
Pero saben aprendí en qué momentos proyectar mis energías y en este sentido, me fui en el bus y en el metro pensando lo siguiente: vas a llegar luego y así fue.
En la noche me junte con dos de mis mejores amigas: Mardu y Darcy, fuimos a la Piedra Feliz y lo pasamos súper bien. Bailamos como diría una abuelita: "como en nuestra mejor época" y en ese minuto comprendí que debía disfrutar a concho ese instante, sin pensar lo que me tocaría vivir después.
Así llegó el domingo, la conversación con una de las personas que más admiro en el mundo: mi papá y con ello tb mi hijo: Chocolate (notebook) regalo de mis papás. Como cabra chika lloré cuando me contó en el auto, tanto así que la emoción embargó a don Claudio y lloró conmigo.
Lo más lindo fue decir: gracias papá y mamá por esto que más allá de ser un objeto material es una herramienta para mi progreso personal y profesional, gracias por el esfuerzo y más aún por estar ahi siempre conmigo.
4 comentarios:
Que energía más positiva, me siento demasiado feliz al leer esta narración, porque sé que está la caro detrás de cada unas de las frases que acá aparecen hiladas.
Sabes tb le doy vuelta a todo esto, y bueno obvio que lo sabes, porque contigo he dado vuelta el mundo todo este año. Nos ha tocado harto, pero a todo le estamos constantemente viendo el mejor de los lados; será por eso que nuestras caras aparecen llenas de risas en todas las fotos?????.
Comadre mía, (chocolate es mi ahijado), este sin duda es nuestro mejor año, no sólo en la pega, familia, y sintonía con nuestras energías, sino que juntas; ambas necesitábamos tenernos cerca para poder gritar esas cosas que sólo entre chicas solemos hacer.
Nos faltan otras vibras positivas más, pero cada vez que las vemos el puerto se enciende.
Te quiero mucho.
No ando en mi mejor día, pero un esfuerzo adicional me permite decir:
Felicidades, escencialmente por todo.
Tu familia, cerca, unida por esos lazos que no se rompen con nada, un trabajo (varios en realidad), un lote de amigos donde divertirte y distraerte, y principalmente creo yo, una actitud positiva.
Aun cuando hay alguna suerte de melancolia en lo que leo (debo ser yo) se nota que TU camino es el correcto.
Siempre es bueno detenerse y dar gracias por todo eso que se tiene. Y no sólo dar gracias, sino aprovecharlo y disfrutarlo como merece. Y hacerlo siempre, cada vez que puedes. Jamás será en vano.
Un abrazo.
Que heavy es darse cuenta de esas cosas, me encanta cómo eres capaz de disfrutar de las cosas como lo estás haciendo en este momento, me encanta verte como te vi este fin de semana, me encanta verte sonreir y cagarte de la risa.
Como tu dices, esa felicidad se construye ¡claro que es así! y es heavy porque yo no me había dado cuenta de eso hasta que tuve que comenzar a construirla, hasta que yo misma tuve que juntar los pedacitos, algo que hacemos todos los días ¿verdad?
En fin, lo pasé demasido bien gracias a ti y a la Mariely, las extrañaba!!
Te quiero mucho Caro, nos vemos el jueves.
Estoy de acuerdo contigo. Hay que vivir el momento y tratar de minimizar las cosas negativas.
Lo que me toca un punto sensible es lo del notebook. No soy un resentido social y te felicito por el regalo (que para nosotros, los periodistas) es bastante útil. Mi "problema" es que a mí nunca me han regalado nada. Mis viejos no tienen claridad (o quizás dinero) para obsequiarme objetos materiales que a otros (y esto no es un ataque hacia ti, Caro) les dan con bastante naturalidad. A veces me da rabia tener que "armar la casa y mi propia oficina" por mis propios medios, pero, como dices... es cosa de positivarlo.
No creo que sea envidia; es, simplemente, una reflexión que vengo haciendo desde hace tiempo, a raíz de varias personas que me han contado que sus viejos les han regalado computadores y notebook. ¡Y yo que junto mis chauchas, peso a peso, para poder comprarme el más ordinario de todos (el que cueste más barato)!, ja ja.
Un beso grande, Caro.
Te quiero mucho. Tenemos que juntarnos más seguido, pues.
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